• El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

    Obtener Adobe Flash Player

Una década de precariedad sanitaria

La pelea de los empleados por condiciones de seguri­dad e higiene en las plantas de Dirección Provincial de Energía lleva más de una dé­cada. Los reclamos actuales casi son una repetición de los primeros. Una historia de luchas, con más pérdidas que éxitos.
En el año 2002, los dele­gados presentaron las pri­meras notas formales solici­tando mejores condiciones laborales. La mayor parte de ellas fue por situación en la planta Edison 80, donde se reparan los transformado­res, y el Laboratorio de Me­diciones, que funciona en el mismo predio.
Desde ese entonces gana protagonismo la presencia de contaminantes que afec­tan a la salud, así como la carencia de herramientas que garanticen seguridad a la hora de realizar la mani­pulación del flujo eléctrico.
Los trabajadores dicen que desde el 2005 a la fecha, 14 compañeros murieron en accidentes de trabajo, mientras que 96 sufrieron lesiones, algunos de ellos mutilaciones. Eso, sin con­tar -añaden- el importante grupo que falleció a raíz de afecciones cancerígenas.
“La permanente mani­pulación y aspiración de sustancias tóxicas, la falta de zapatos dialécticos y de indumentaria” son solo al­gunos de los elementos que enumeran para fundamen­tar que el sistema sanitario en la Dpec “es más que pre­cario”.
Todo está documentado, sostienen los delegados. Hasta el año 2005 en Edison se manipulaban los trans­formadores con PCB, sus­tancia que se extraía y tiraba por un conducto que caía directamente a la calle que lleva el mismo nombre.
A partir de ese año, por una ley nacional, la 25.670, la empresa debió “descon­taminar todo equipo con PCB”. Puso en marcha un plan para erradicar los equi­pos y los llevó a un predio cercano a “El 20”, pero los trabajadores dudan que se haya cumplido el protocolo de descontaminación.
Los equipos con esa sus­tancia fueron señalizados con una marca amarilla y en la provincia, instala­dos en los barrios, todavía prevalece un centenar de equipos con esa identifi­cación, aseguran los tra­bajadores. “Cada vez que uno de esos aparatos llega para su reparación sabemos que debemos tener cuida­do, pero tampoco contamos con las herramientas ni con el espacio aislado para tra­tarlo”, reveló un empleado a este medio.
Por su innegable efecto contaminante, en 2005 la Dirección de Saneamiento Ambiental de la provin­cia sugirió “la erradicación completa de la planta y su traslado a Santa Catalina, lugar donde la contamina­ción atmosférica tendría un menor impacto sobre la po­blación”.
La presencia de sustan­cias tóxicas, riesgosas para la vida humana, lo compro­bó la Federación Argentina de Luz y Fuerza (ver página 11) y sigue siendo una reali­dad en Edison 80.
“Es una lucha larga y can­sadora, pero no podemos bajar los brazos. No quere­mos más compañeros muer­tos”, expresó a NORTE de Corrientes un ex delegado gremial.s
En 2005 se sugirió la erradicación de la planta y su traslado a Santa Catalina para evitar tanta contaminación.
UNA MARCA AMARILLA INDICA LOS EQUIPOS CON PCB.
EN EDISON SE ACOPIABAN A CIELO ABIERTO LOS APARATOS EN DESUSO.

Bookmark : permalink.