• El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

    Obtener Adobe Flash Player

Querellantes pidieron penas severas: 50 años de prisión para seis acusados

El abogado Ernesto “Tito” González, uno de los tres letrados que representan a los más de 4.000 ahorristas que denunciaron haber sido estafados por la financiera Boston Continental en 2007, solicitó ayer que se condene a la pena de 50 años de cárcel a seis de las siete personas que están siendo juzgadas en el Tribunal Oral Penal Nº 1 de Corrientes.

En su alegato, González acusó a Marcelo Melgarejo, Hugo Omar Rotella y Ma­ría del Carmen Montiel por “Estafas reiteradas en con­curso real como coautores, en concurso con el delito de Asociación Ilícita en carácter de jefes u organizadores”. En tanto, a Rubén Piattoni, Au­relio Gómez y Manuel “Paki” Romero, los acusó de “par­tícipes necesarios del delito de estafa en concurso real” e “integrantes de la asociación ilícita”.

El abogado requirió para estos seis imputados que se los condene a la pena de 50 años de cárcel.

Para el caso de Paula Andrea Breard -esposa del gerente imputado Marce­lo Melgarejo-, González solicitó una pena de cinco años de prisión por el deli­to de encubrimiento agra­vado.

Ayer, ante los jueces Ro­berto Mendíaz, Ricardo Carbajal y Leandro Maciel, el abogado querellante com­pletó su prolongado alegato que duró dos audiencias con­secutivas de casi tres horas cada una. González trató de demostrar que en la organi­zación de la financiera, en sus inicios, intervinieron no solamente Alejandro Rote­lla -hoy prófugo- y Marcelo Melgarejo, sino que también tuvieron participación Hugo Omar Rotella -padre de Ale­jandro- y la abogada María del Carmen Montiel. Aseguró que Rotella padre fue quien trajo el plan de la financiera basándose en el sistema de estafa del italiano Carlo Pon­zi (conocido también como esquema piramidal), y quien junto a su hijo Alejandro, Melgarejo y Montiel, habían engañado a tres “changarines prestanombres” que luego de hacerles firmar documentos, terminaron figurando como socios propietarios de la fi­nanciera.

También mencionó a algu­nos testigos -ahorristas dam­nificados- y recordó lo que habían declarado en el juicio. “A éstos les hicieron creer que su dinero se invertía en operaciones financieras ilíci­tas. Les metían el cuento de la bolsa de valores. Todas las personas creyeron que le es­taban entregando su dinero a una empresa seria porque les decían eso”, dijo González.

“Es verdad que el negocio de la financiera es un negocio de riesgo. Pero lo de la Boston Continental no fue así. Lo de Boston no era un negocio fi­nanciero, era un negocio para ellos”, expresó González con relación a los acusados.

“Nosotros desde un prin­cipio aseguramos que cada contrato firmado es un delito particular, y por eso le pedi­dos al tribunal que haya una sentencia ejemplar. Porque de esta Justicia tiene que salir el ejemplo. Este tipo de deli­to que se denomina ‘white collar crime’ (delincuencia de cuello blanco o delito de guante blanco), no debe ocu­rrir nunca más en Corrien­tes”, finalizó el letrado.

Hoy, a las 8, tomará la pa­labra el abogado Ricardo Sosa. Luego le tocará a su par Rubén Leiva, quien introdu­cirá en los fundamentos de la querella unificada, la de­manda total de los actores civiles.

 

Bookmark : permalink.