• El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

    Obtener Adobe Flash Player

Boston: La fiscal habló de la hipótesis acusatoria y de los cabecillas de la asociación ilícita

Son juzgados: Mar­celo Melgarejo (dete­nido) y Hugo Rotella (padre del gerente prófugo Alejandro Rotella), acusados de ser jefes de asocia­ción ilícita y estafas reiteradas. También están imputados Juan Gómez, Rubén Piattoni (ex emplea­dos), Manuel “Paki” Romero (encargado de la seguridad), María del Carmen Montiel (abogada contratada) y Paula Breard (esposa de Melgarejo, acusada de encubrimiento).

En un primer capítulo de sus alegatos, la fiscal Sonia Meza, representante del Mi­nisterio Público en el juicio oral contra siete acusados en la fenomenal causa de la millonaria estafa de la financiera Boston Conti­nental, hizo una reseña de la hipótesis acusatoria y de lo que ella consideró que a lo largo del extenso proce­so oral que lleva más de un año, se ha comprobado y que amerita una condena, al tiempo que habló de quie­nes, según la acción penal, son los máximos responsa­bles de conformar la Asocia­ción Ilícita.

“Hugo Omar Rotella y Marcelo Melgarejo, junto con Alejandro Rotella que está prófugo, conformaron una asociación Ilícita desti­nada a cometer las estafas. Ellos se ocuparon de disfra­zar esa actividad delictiva a través de una pseudofinan­ciera, para tomar dinero de los ahorristas o víctimas de esta causa, con la promesa de restituir ese capital con altos intereses que iban de un 20 a un 40%. Y les hacían firmar unos pseudoscontra­tos”, señaló Meza.

Para la representante del Ministerio Publico Fiscal, las personas antes señala­das como jefes u organiza­dores, “se propusieron cons­tituir una sociedad anónima ocupándose de no aparecer en la misma. Llamaron a otras personas inocentes que fueron engañadas para que figuren como propieta­rios, y así conformaron una sociedad fantasma”.

Para Meza, a lo largo de este proceso que ya lle­va más de un año en el Tribunal Oral Penal Nº 1 de Corrientes, “también se demostró que a fin de captar los clientes, se uti­lizaron propagandas”.

“Los clientes se agol­paban en las puertas de la Boston atraídos por la publicidad y de la puesta en escena que montaron en las oficinas con logos y colores similares al entonces Bank Boston. Además, tenían po­licías custodiando el lugar. Todo esto hizo que las más de 4.000 víctimas confiaran sus ahorros en esta pseudo­financiera. Y estas personas no eran ‘jugadores’ que par­ticipaban de una apuesta en esa pseudoprestamista, sino que eran inocentes y víctimas de este ardid, como trabajadores, jubilados, que confiaron sus ahorros”.

Además, la fiscal del jui­cio recordó el testimonio de varios ahorristas que es­tuvieron frente a los jueces Roberto Mendíaz, Ricardo Carbajal y Leandro Maciel.

“Les mintieron cuando les decían que su dinero se invertía en la bolsa de valo­res. A algunos hasta les dije­ron que se invertía el capital en la actividad de la cons­trucción”.

El próximo jueves a las 8, la fiscal continuará con sus fundamentos.

Al término de la exposi­ción se conocerán las penas que solicitará la fiscal al tri­bunal del juicio para los acu­sados. s

LA QUERELLA SOLICITÓ UNA PENA DE 50 AÑOS DE CÁRCEL PARA SEIS ACUSADOS. PARA PAULA BREARD, 5 AÑOS DE PRISIÓN POR ENCUBRIMIENTO AGRAVADO. LA DEMANDA DE LA ACCIÓN CIVIL ASCIENDE A CASI $14 MILLONES Y MEDIO DE PESOS.

El rol de cada miembro

La fiscal Sonia Meza se refirió a cada miembro acusado de la asociación ilícita. En primera instancia habló de Marcelo Melgarejo, quien según la fiscal, “se de­mostró que tuvo una gran incidencia en pergeñar esa asociación ilícita. Se probó su calidad de jefe. Tanto él como Alejan­dro Rotella eran los que firmaban los con­tratos. Melgarejo era quien decidía sobre los mayores intereses que podían darse”. También se refirió a Hugo Omar Rotella: “Se probó que él tenía el carácter de or­ganizador. Se demostró acabadamente en el juicio que él se ocupó de diseñar la estructura de la sociedad, tuvo una labor vital en la conformación de la asociación ilícita. Aportó a uno de las personas ino­centes que fueron engañas para figurar como propietario de la pseudofinancie­ra”. “Además -agregó la fiscal- fue quien contrató los servicios de la escribanía que confeccionó el contrato social. Esto se probó con el testimonio la escribana Gam­ba Landi, quien dijo en el juicio que Hugo Rotella le encomendó ese trabajo y contó que él le había dicho que no quería figurar como propietario de la empresa. También fue quien aportó el estudio contable para que realizara los balances a esta gente in­solvente”.

Poco antes de pasarse a un cuarto inter­medio, la funcionaria había comenzado a hablar de estafa específicamente. “Todas las estafas que han sido comprobadas concurren de manera real como en su mo­mento lo dije”, aseguró. A comienzos del 2013 Meza había ampliado la acusación considerando que cada contrato firmado (unos 4.671) contribuyó en un delito par­ticular e independiente. s

El alegato de la fiscal continuará mañana a las 8 en el edificio de los tri­bunales orales de Plácido Martínez al 1056.

Bookmark : permalink.