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El juez Garzón procesó con prisión preventiva a los cuatro detenidos por la muerte de Cinthia Morán

La Justicia provincial dictó el procesamiento con prisión preventiva a los cuatro jóvenes detenidos por el caso de Cinthia Judith Morán, la joven que en junio de este año fue violada y luego asfixiada en una zanja donde fue encontrada una semana después por vecinos de la ciudad de Clorinda.

 

La resolución fue dictada por el juez que investiga los hechos, el doctor Santos Gabriel Garzón, titular del Juzgado de Instrucción y Correccional Nº 2 de Clorinda, y alcanza a los cuatro jóvenes que están acusados de haber ultimado a la víctima después de someterla sexualmente.

El procesamiento con prisión preventiva aplicado por el magistrado es en orden a los delitos de abuso sexual con acceso carnal, agravado por la comisión de más de dos personas, en concurso real con homicidio agravado criminis causa y femicidio.

Los procesados tienen entre 19 y 25 años de edad y todos tenían su domicilio en el barrio 1 de Mayo de la ciudad de Clorinda.

 

Pruebas

 

Antes de arribar a esta conclusión el juez Garzón llevó adelante una amplia y exhaustiva investigación y pudo reunir durante este periodo numerosas pruebas (documentales, periciales, testimoniales, secuestros de evidencias, registros fílmicos etc.) que permiten reconstruir los hechos y sindicar -con el grado de provisoriedad de este estadio procesal- como presunto autores de este femicidio a los jóvenes que ahora están procesados y continuarán detenidos por el aberrante crimen de Cinthia Morán.

Por todas las pruebas colectadas, el juez no tiene dudas sobre la participación en el hecho de los cuatro jóvenes detenidos, quienes -a criterio del magistrado- abusaron sexualmente a la víctima el día 17 de junio de este año entre las 2.30 y 4.00 horas, para luego causarle la muerte asfixiándola en la zanja que está ubicada entre la ruta nacional 86 y calle Las Piedras y su intersección con calle Virgen de Itatí de la ciudad de Clorinda. La decisión de terminar con la vida de la joven habría tenido por objeto ocultar el abuso sexual, debido a que Cinthia conocía a sus victimarios.

Seis días después en esa misma zanja, el cuerpo de la joven fue encontrado en avanzado estado de descomposición, junto a su ropa interior, una gomita de cabello y su teléfono celular.

El informe del forense reveló después que la joven fue asfixiada en la misma cuneta donde finalmente fue hallada, ya que la cantidad de líquido barroso que había en toda la vía respiratoria, esófago y estómago dejaron en evidencia que la víctima sufrió una compresión externa contra el fondo barroso de dicha zanja.

De las numerosas pruebas reunidas hasta este momento, surge que en la madrugada del crimen uno de los acusados acompañó a la joven por la ruta nacional 86 y en el camino -en un lugar aún no determinado- intentó abusarla sexualmente, pero ella se resistió tenazmente alcanzando incluso a lesionarlo. A la acción desplegada por el joven se sumaron los restantes implicados y entre los cuatro consumaron el brutal ataque sexual, para luego con el objeto de garantizar la impunidad de todos y ocultar los hechos que habían desplegado momentos antes decidieron darle muerte asfixiándola en la zanja donde fue encontrada seis días más tarde.

El cuerpo fue hallado en avanzado estado de descomposición y con evidentes signos de violencia, lo que a criterio del juez Garzón “pone en manifiesto que los imputados recurrieron a la fuerza para quebrantar la voluntad de Cinthia y que ella se resistió al brutal ataque intentando defender su libertad e integridad sexual y su vida”.

En su resolución de procesamiento con prisión preventiva, el magistrado señala que la fuerza brutal empleada no admite dudas y estaba dirigida a obtener el sometimiento sexual de la víctima a la voluntad de los agresores, tal como surge del informé médico forense donde se describen las lesiones en miembros superiores e inferiores, en muslo, glúteos y en zona de genitales, donde incluso los autores habrían utilizado algún otro elemento distinto al miembro viril para consumar el acto sexual violento.

Asimismo, el juez advirte que la acción de causar la muerte de la víctima para ocultar otro delito (abuso sexual) concurre idealmente con otro agravante debido a la violencia empleada, por lo que corresponde calificar el hecho como femicidio, puesto que existió violencia de género y se dio muerte a una mujer por parte de un hombre, “pudiéndose evidenciar en el accionar de los imputados un desprecio hacia la mujer, quien no quiso someterse a su voluntad”, afirma el magistrado.

De la resolución de procesamiento dictada por el juez Garzón ya fueron notificados los cuatro imputados y las partes del proceso, pero aún no se encuentra firme.

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